Juan Carlos Zamora Islas,
¿Cómo estás?, hoy vengo a saludarte, e irónicamente, a despedirme...
¿Sabes?, hoy conté otra vez nuestra historia, creo que lo bueno del asunto fue que esta vez no hubo nudos en la garganta.. ni sentimientos encontrados, me sentí más tranquila, lo complicado es que a pesar del tiempo, sigo relatandolo como si hubiere pasado ayer...
No puedo quitarme de la cabeza, el hecho de conocer a alguien e intentar acomodarlo al molde que fuiste tú, muy a mi pesar, fuiste el hombre al que más he querido y porque no admitirlo.. amado, has sido la única persona con la que he logrado verme vieja y rodeada de nietos... ¿Sabías que cuando casi me atrevía a decirte que te amaba, fue cuando paso todo aquello?.. Si, es por eso que es bueno decir las cosas cuando se sienten...
Se que las personas cambian, y que muy probablemente ya no seas ni la mitad del hombre que sigo recordando, se que para la última vez que hablamos, las cosas se habían convertido en algo un tanto intolerable... y que para el día de hoy, eres todo un hombre de familia (o al menos eso imagino y me han dicho).. Pero no puedo evitar pensar en lo que "hubiera sido"...