marzo 27, 2023

Sigue Pasando

 A pesar del tiempo... Sigue pasando.

Busco alguien con quien desahogarme, con quien pueda explayarme, y no lo tengo,  sigue pasando, lo sigo buscando... Esa necesidad tan jodida de sentirme aceptada, valorada, me sigue afectando de la misma manera.

Hay días en que siento que quiero gritar alto, muy fuerte, y sigo sin poder, sigue pasando. Mis emociones siguen a flor de piel, ya las identifico, ya sé nombrarlas, pero sigue pasando que me duele, sigo sin poder controlarlas...

Siento que me puedo comer el mundo a puños, y hay momentos en que simplemente no puedo, sigue pasando. Un día despierto y el mundo es rosa, gira, y al otro es gris, me caigo, me tira, camino por inercia, mi corazón se apachurra, sigue pasando...

Me muero de miedo la mayor parte del tiempo, sigo sin encontrar que es lo que me paraliza, sigue pasando. Dicen que pienses en lo que vas a ganar haciendo las cosas, para que entonces, lo hagas, aun con terror, pero sigo paralizada, sigue pasando...

La idea de salir a la calle y hablar con gente, me provoca que el estómago se me revuelva, sigue pasando, aún no logro controlarlo. Me da miedo sonreír, me da pánico, que me miren, no se dónde colocar la mirada, mi lenguaje corporal me delata, me tiemblan las piernas, mis sonrisas no son auténticas, digo tonterías sin sentido... Sigue pasando.

Pero...

Me aferro a "mi porque"

Sonrío camino y me aviento, muriéndome de miedo, de terror...

Abrazo a mi niña interior, y le digo que no importa lo que digan, la negativa siempre va a existir, gente cruel también, y sobre todo, que lo importante viene de dentro... Que respire y se tome su tiempo.

Ya soy capaz de decir en voz alta, "esto me molesta"

Y es que...

Sigo siendo una niña, en el cuerpo de una adulta, siento como mi corazón sigue siendo el de una niña aprendiendo a vivir, que sabe que quiere ser feliz, pero que no sabe cómo, sigue teniéndole miedo a las cosas, que sigue caminando como zombie, aferrándose a una u otra cosa, pidiendo al cielo que por favor, deje de doler...

marzo 16, 2022

Cambios

Tengo meses en terapia.

Hay claridad si, mucha, a veces me sorprende.

Pero también hay mucho miedo, y dolor.  Porque entender que estas mal, el motivo y al final sanarlo, la mayoría de las veces duele más de lo que uno se imagina.

Soy lo que soy, entiendo en muchos aspectos el porque llegue aquí reaccionando, diciendo y haciendo lo que he hecho. Pero aún no logro que no duela, y la verdad es que a veces no se si estoy haciendo lo que se supone que estaría haciendo.

Aunado a este tema de "sanar" y de "corregir lo que esta chueco", esta el de la resiliencia, que nada más no se me da. A veces siento que ya estoy vieja para estas cosas, que ya empiezo a ponerme como esos adultos de 65 años que solo quieren hacer las cosas como ellos dicen y que no aceptan ninguna otra idea que no encaje con la propia. A veces me canso, me aburro, me harto, de sentir que no soy lo que quiero, y que no me gusta, me harta, sentir que el mundo me mira con malos ojos. Me canso de ser yo. Me harta ser yo.

Quisiera dormir, un rato, largo, largo, cerrar los ojos y respirar hondo y que se me olvide todo.

Me dieron las gracias en un "trabajo" que se supone no me importaba. Había una parte que me hacía pensar en que ya no quería estar ahí, me estresaba no sentirme al 100% ni allá, ni en el negocio, y ahora que ya es así, que me dieron las gracias, simplemente me duele, no me imagine que iba a ser tan duro, quizás porque al final y en el fondo no quería que eso pasara. Al final, ya no importa, tengo que ver que hacer en este tema, pero a la voz de ya.. 

Porque tampoco es como que se me de, quedarme parada.  

agosto 20, 2021

Terapia.

 Siempre sentí que esa palabra, tenía que existir en mi vocabulario, pero la realidad es que nunca había podido hacerlo. ¿O no había querido?

Tengo un mes en terapia; ¡Aplausos!.

He logrado en este tiempo ver claridad en muchas cosas, y he logrado soltar muchas otras. ¡Es increíble! De verdad lo digo. Siempre creí que era algo que me hacía falta pero por vueltas de la vida, lo había dejado de lado.

Me siento tranquila, y estoy luchando tremendamente por sentirme feliz y en paz conmigo misma. Quiero respirar y sentir que por primera vez mi vida transcurre en paz. Y de verdad espero lograrlo.

Tengo un manojo en la cabeza, en serio, tengo las ideas desenredándose, y estoy trabajando muy duro, a diario y a cada momento, por desenredar todo. Es increíble cuan fácil resulta aferrarse a las cosas, y en mi caso solía/suelo hacerlo con las malas. Aún me falta mucho, y espero no llegar al punto de decir que me tarde años, y aunque así sea, tengo fe en que el resultado valdrá la pena. 

Tengo a Mateo y a Valentina, para reflejarse en mi, mi sentir y mi modo de ver la vida y deseo de todo corazón que logre mostrarles una Valeria firme, segura, que los ama, que da todo por ellos, y que sobre todo es feliz y se ama a si misma, con cada poro de la piel. 

noviembre 07, 2019

La mujer trabajadora, que además... Es mamá... ¿O viceversa?

Debo confesar, que la vida de ama de casa es algo que me agrada en un 50%, literal 50%. A la mitad, la mitad de las actividades que hay que hacer en casa me cuadran por la mitad. Lo demás lo odio con odio jarocho, y no es que no lo haga, de pronto me entusiasma, pero después de un rato termino hastiada, por ejemplo la comida, tengo que satisfacer el paladar no solo de mis hijos, sino de mi marido también, y después de dos días haciendo algo especial para cada uno, al tercero prefiero pedir algo para comer en casa.. No se, es algo complicado.

Crecí en un ambiente en donde la mamá hacía todo lo de la casa, donde, ella era mantenida económicamente por mi padre, y no se bien porque, pero yo no fui educada con esa idea. Mi madre siempre fue muy especifica en cuanto a que yo debía ser capaz de hacer mil cosas, de ser multiusos, de ser fuerte, y de trabajar para mi. Y la verdad es que ese pensamiento me agrada. Al mismo tiempo y prácticamente sin darse cuenta, también me inculco el amor, por la limpieza, por el orden, por la familia, por el tiempo juntos, o quizás ese con el tiempo lo aprendí, y es algo que mi esposo no lo ve, porque nunca en realidad lo tuvo con su familia.

Aquí el punto es, que después de 6 años de casada, 3 sin trabajo estable, en el que me volví emprendedora (a medias, ese es tema aparte), en el que manejo mis tiempos y demás. Decidí volver a trabajar, a cumplir un horario y verle la cara a alguien a quien rendirle cuentas. Aunque soy dichosa, porque lo conseguí en familia, en un horario que me acomoda, haciendo cosas que me agradan, en donde me siento a gusto. Una parte de mi se siente mal, y se aguanta, como que la limito, no me permito sentirme culpable por el hecho de dejar a mi bebé sola por un rato. Aunque la realidad es que la otra parte si, se siente mal, y tiene pavor, es como que quiero todo.. No me quiero perder uno solo de los momentos especiales de ellos, y tampoco quiero dejar de trabajar. Primero porque mi esposo (otro tema complicado) no tiene trabajo estable, y me toco tomar las riendas de mi casa. y llevar sustento cada semana.

Aunque termino muy casada, y porque no decirlo, satisfecha por todo lo que me doy cuenta que soy capaz de hacer, a veces me siento estresada por tener que estirar cada minuto del día. Es increíble toda la carga que tomamos en hombros, es como que de pronto, sin siquiera hablarlo en voz alta ni con nadie, las mujeres que deciden trabajar, y además ser madres, se echan a cuestas la casa entera, los hijos y hasta el marido. Además somos tan absolutamente necesarias en tantos aspectos, que también nos damos tiempo para las amigas, para los familiares, para emprender...

No me estoy quejando, por primera vez en mi vida, no me quejo, y si me quejaría sería solo del pensamiento tan estúpido que a veces se carga mi marido, quisiera que hiciera un par de cosas diferentes (Otro maldito tema complicado)... Pero se que ese pensamiento taaaan femenino, tan yo, tan de mujer, tan de lo de siempre, es que mejor termino por respirar hondo. Quizás algún día esto cambie, pero no será ahora, mis hijos están muy pequeños aún. Y no se bien porque pero creo que lo necesito aún a mi lado.. 

Seguiré en este camino del orden mental y familiar. Que Dios me ampare, y me ayude a tomar las mejores decisiones.

Por lo demás, seguiré en el camino del auto descubrimiento, para, espero, en algún momento, terminar de ser feliz. Una pizca más satisfecha de lo que estoy ahora.