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agosto 26, 2019

Se va, por primera vez.

Se que hay cosas más difíciles en la vida, sé también que lo que estoy viviendo es nada, en comparación a lo que vendrá después...

Pero mi percepción de la maternidad es... demasiado palpable. Todo me duele, todo me llega, todo lo siento... Amé a Mateo desde el momento en que supe que vendría, lo deseaba con todas mis fuerzas, esperaba como loca el poder sentir las pataditas, me estresaba mucho todo, las vitaminas, las visitas, la incertidumbre... En fin...

¿Soy rara? No lo sé, pero quizás mi manera de verlo, de vivirlo, no sea tan ajeno a muchas, y quizás porque no tengo con quien externarlo, si que me digan "Eso es nada".. "Es que mi hijo hizo esto o aquello",, "Todas lo vivimos".. "Es normal".. "Mañana puro chilladero".. Es mi Mateo, es mi hijo, es mi sangre, y me duele, TODO a su alrededor, así como mi nena.. mi princesa, mi pedacito... Mi legado..

Mañana entra Mateo a la escuela, 3 años fueron pocos, me hace falta más, necesito más, no he disfrutado suficiente, me hace falta más. Sonará egoista y lo siento, se bien que él no crecerá bajo mis faldas, que esto es nada, que la vida será larga, que viviré más cosas, que él estará bien.. Pero demonios!.. Es mi bebé, y mañana por primera vez desde que nació, estará lejos de mi, conviviendo SOLO en un entorno desconocido, sin mi, y yo, yo estoy hecha un nudo.

noviembre 17, 2018

Nuestra primera separación

Si algo tengo muy presente es el hecho de que mis hijos, no estarán conmigo "siempre". Me queda muy claro, que entre la convivencia familiar del "prestamelo", "dale permiso", "me lo llevo al centro", "que duerma con los abuelos", y demás. el tiempo que pasaron esos 9 meses en mi barriga, ellos y yo, siendo uno mismo, ya pasaron.

Pero, aunque ya estaba pensando en eso, había otras, y hay otras, que se que existirán y que no se cuales son. Por ahora, el que me ha hecho llorar a mares, porque creo que nisiquiera lo entendí.. "El destete".

Ver a Mateo con su cara de tristeza, reconocer en su mirada el hecho de que me extraña, (y yo a él), el hecho de que lo que era confianza, y amor puro, lo que nos mantenia completamente unidos, aún después de esa barriga, pues simplemente se fue..

Me obligaron, por mi embarazo a "quitarsela", y sigo  llorando esa decisión, pero también es que arriesgaba a mi nena, que dificil, sentir que dañas a uno por cuidar al otro, que le provocas ansiedad a uno por estar con el otro, esa parte aun no la entiendo, como es que "amas" a los hijos por igual, cuando sabes que uno te necesita, y el otro también.. Los amo con locura, pero, que dolor ver a Mateo, sintiendo que no lo amo, que dolor escuchar llorar a Valentina, cuando la suelto porque Mateo me pide de comer..

Lloro, en silencio, sin poder explicar a nadie, porque se que nadie lo entendería, lloro, en silencio, porque se que para más de uno es absurdo, lloro, en silencio, por sentirme mala madre. Al final, sé que pasará, y desde ya, les pido mil veces perdón, por los minutos perdidos por estar con el otro; sé que el tiempo me ayudará, y ruego al Altísimo, que no los dañe de ninguna manera.

#TeAmoMateo #TeAmoValentina #LagrimitasMaternas

octubre 20, 2018

Nació mi bella

Con sus 2,400 gramos, con un embarazo de alto riesgo, mucho temor y nervios; así llego a este mundo mi hija.

Mi hija!!... Llenate la boca al decirlo, de la misma forma que me llena de orgullo hablar de Mateo, Valentina, vino a romper por mucho lo que sentía, mis expectativas, mis temores, vaya que la vida te cambia (aunque suene a tabú).

Es apenas una cosita, cabe en mi brazo, pero me llenan sus ojitos, me dibuja la sonrisa en la cara ver sus gestos. Se expandió mi corazón de una manera que no entendía que podía suceder (aunque lo sabía, me lo habían dicho), una parte de mi se siente plena.. ¡Si pude! No se en que momento mis expectativas, no se en que momento sentir completa a mi familia, se convirtió en una meta de vida, pero así es. Veo a Mateo tan contento, tan pleno, tan feliz, lo veo tan lleno de amor por su hermana, que jamás en la vida imagine sentir lo que siento...

Gracias Dios. Gracias por tanto.

junio 25, 2016

Compartirlo...

Cuando estaba embarazada, las primeras semanas, me volvía loca por querer que la panza creciera, por verlo, por sentirlo, por conocerlo..

Después de un tiempo, pensé en que cada día de mi embarazo sería único, y por ende no se repetiría jamás, además de ello, el hecho de que una vez naciendo, la soledad de él y yo, de mi panza y yo, de mis síntomas y yo, ya no serían solo míos, eso se terminaría..

Me siento dichosa, agradecida, y contenta, por el hecho de que no solo yo esperaba a mi bebé, los abuelos por ambas partes, tíos, primos y demás, también lo esperaban con mucha ansia. Pero una vez naciendo, él no sería solo mio, sería del mundo, me tendría que comer comentarios, me tendría que aguantar a que más de uno lo cargara, a que más de uno lo besara, a que más de uno lo viera; se lo egoísta que esto suena, quizás lo estoy expresando mal, sé que los hijos son prestados, y sé que es muy bueno para mi bebé que reciba tanto amor, es solo que esa cercanía, ese vivir solos, ese ir juntos hasta el baño, ya no se repetirá jamás, porque el simplemente ya no esta dentro mio..

Suena rudo, lo sé, son cosas que simplemente forman parte del hecho de saber, que después de 9 meses, simplemente ya no estoy embarazada, y quizás, quizás no me fueron suficientes, y me falto un poquito más..